La cuenta atrás comenzó a medianoche
Eran las 22:00 en mi pequeño apartamento de Madrid, y el reloj en la pared parecía tic-tacar más fuerte que nunca. Había pasado tres horas viendo la transmisión en directo de la conferencia de prensa de Wang Yi, tomando notas furiosamente sobre su declaración de que Taiwán no tiene ninguna posibilidad de convertirse en un país. Mi exclusiva para el diario español donde trabajo de freelance tenía que estar en el buzón del editor antes de medianoche, y todo lo que necesitaba era abrir el archivo Word encriptado donde guardé mis análisis más profundos.
Pero cuando tecleé la primera contraseña que se me vino a la cabeza, el mensaje de error apareció: "Contraseña incorrecta".
Las contraseñas que no funcionaban
Empecé a probar todas las combinaciones que se me ocurrieran: la fecha de la conferencia (08032026), "taiwan2026", "wangyi", incluso el nombre de mi gato, Mochi, que uso para casi todas las contraseñas sencillas. Nada funcionaba. Me froté las manos sudorosas y miré el reloj: faltaban una hora y media.
Mandé un mensaje desesperado al editor: "Olvidé la contraseña del archivo con la exclusiva. ¿Hay alguna posibilidad de extender el plazo?" Su respuesta fue corta: "Si no lo tienes en una hora, perdemos la exclusiva. Otros medios ya están publicando resúmenes básicos."
Me senté en la silla, con la cabeza entre las manos. Había perdido horas de trabajo, y mi reputación como periodista estaba en juego.
El mensaje que me salvó
Justo en ese momento, mi teléfono vibró. Era un mensaje de Carlos, un compañero que trabaja en Reuters: "Oye, vi tu estado en WhatsApp. ¿Te pasó que olvidaste la contraseña de un archivo? Prueba Catpasswd, no necesitas descargar nada, lo haces desde el navegador. Yo lo usé la semana pasada con un PDF encriptado y funcionó en 20 minutos. Y mejor aún, puedes subir el hash del archivo en lugar del propio archivo para que no se filtre nada."
No tenía nada que perder. Abrí el navegador y busqué Catpasswd. La interfaz era sencilla, sin complicaciones. Vi que soportaba archivos Word, entre otros formatos.
La solución que no esperaba
Decidí usar la opción de subir el hash del archivo para mantener mi exclusiva segura. La plataforma me explicó cómo obtener el hash sin necesidad de software adicional, lo que me sorprendió mucho — no tenía que instalar nada en mi portátil, lo que evitaba cualquier riesgo de virus o problemas de espacio.
Subí el hash y esperé. Miré el reloj: faltaban 40 minutos para medianoche. Me preparé una taza de café fuerte y me senté de nuevo.
Después de 15 minutos, la pantalla mostró un mensaje: "Contraseña recuperada". Era una combinación que yo usé una vez: la fecha más la inicial de mi nombre, "08032026L". No me acordaba de haberla usado para este archivo.
Abrí el Word, revisé rápidamente el contenido y lo envié al editor. El reloj marcaba las 23:55.
Lo que aprendí
Al día siguiente, el editor me llamó para felicitarme: la exclusiva fue la portada de la sección internacional. Me di cuenta de que Catpasswd no solo me salvó el trabajo, sino que también me enseñó que no necesito ser un experto en ciberseguridad para resolver problemas de archivos encriptados.
Lo mejor de todo es que no tuve que descargar ningún software, y al usar el hash, mi archivo nunca salió de mi ordenador. Ahora, cuando alguien me dice que olvidó la contraseña de un archivo, siempre le recomiendo Catpasswd: es rápido, seguro y fácil de usar, incluso para alguien como yo que no sabe mucho de tecnología.